sábado, 16 de junio de 2018

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31 DE MAYO: DÍA LIBRE DEL TABACO    


Para empezar, ¿Qué es el tabaco y cómo comienza todo?
Esta planta es la única que sintetiza y luego conserva en sus hojas secas un potente alcaloide, el cual recibe el nombre de nicotina y a su vez, proporciona el seudónimo a su género vegetal.
La planta de tabaco Nicotiana tabacum tiene su origen en la zona del altiplano andino, y llegó al Caribe unos 2.000 ó 3.000 años antes de Cristo. Cuando Colón llegó a América, la planta ya se había extendido por todo el continente; casi todas las tribus y naciones de América habían tenido contacto con el tabaco y tenían con él una relación más o menos intensa. El 28 de octubre de 1492 fue una fecha clave en la historia del tabaco. Colón y sus naves llegaron a la bahía de Bariay, en la costa noreste de la isla de Cuba, descubriendo a hombres y mujeres aspirando el humo de unos cilindros de hojas secas.
En su mayoría, el ser humano que fuma lo hace durante la etapa de la adolescencia, donde es muy fácil dejarse influenciar por amistades un poco tóxicas y que influyen a consumir este adictivo. Además, se ha comprobado que ellos son quienes suman más consumidores del tabaco; logrando así disminuir su tiempo de vida y por si fuera poco, el problema se agrava cuando llevan un estilo de vida poco sana.
Debido a todos estos problemas, la Organización Mundial de la Salud decidió fomentar la prevención del consumo del cigarro. Por ende, el 31 de mayo de cada año, la OMS y sus asociados celebran el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de poner de relieve los riesgos asociados con el tabaquismo, tanto para la salud como en otros ámbitos, y abogar por políticas eficaces para reducir su consumo. Es un día dedicado a promover el dejar de fumar, puesto que el tabaco ocasiona muchas enfermedades respiratorias, daña los pulmones, desarrolla el cáncer y puede afectar a los hombres logrando impotencia.
Por más mínimo que lo consumas, el tabaco logra daños directos al cuerpo, tales como:
·         Fatiga prematura.
·         Mayor riesgo de anginas.
·         Aumento de constipados.
·         Tos y expectoraciones.
·         Pérdida de apetito.
·         Alteraciones del ritmo del pulso.
·         Color amarillento de los dedos y dientes.
·         Mal olor que se desprende de la boca y del aliento.
Y tú ¿seguirías fumando?
                                                                      Por: Carlos Aguilera

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