lunes, 18 de junio de 2018

Reseña Critica-Valorativa

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SUMERGIDOS HACIA UN MAR DE RECUERDOS

Reseña de Vivir para contarla


Bibliografía: GARCÍA MÁRQUEZ Gabriel. Vivir para contarla. 2002, 576 págs.

Vivir para contarla es un libro donde podemos encontrar las memorias de uno de los más grandes escritores latinoamericanos que nos cuenta su vida, sus vivencias de una manera muy única y muy a su estilo.
Creo que para nadie es sorpresa que García Márquez ha escrito algunos de los libros más importantes de la literatura, entre ellos cien años de soledad, crónicas de una muerte anunciada, el coronel no tiene quien le escriba, etc. Pero alguna vez te has preguntado, ¿de dónde proviene toda esa inspiración para escribir tantas obras exitosas?, pues esto es lo que encontraremos en este libro.
García Márquez nos hará sumergirnos dentro de un baúl de recuerdos tanto de su infancia, juventud, e incluso en aquellos en los que nos narra su camino de introducción a este arte. Se podría decir que este libro es una guía para contextualizarnos en todas sus obras y comprenderlas mejor. Este escrito es una galería de recuerdos impresionante donde se nos sorprenderá a cada paso, con cada página, cada capítulo será algo único y sorprendente ya que nos cuenta historias en hoteles de paso, bailes, y una juventud un poco extrovertida, pero también encontraremos escritos en donde miraremos a un hombre más centrado, encaminado en un futuro como escritor y lo más interesante es la transición entre estas dos versiones.
Al final la pregunta es ¿vale la pena leer este libro?, la respuesta es por supuesto. En lo personal creo que vale la pena leer cualquier obra de este magnífico escritor, ya que tiene un estilo único, algo confuso pero que obliga a tu mente a comenzar a razonar, con una imaginación increíble con la que puede convertir una historia tan simple en algo extraordinario y uno de los escritores ideales para introducirte en lecturas un poco más complejas.

Por Claudia Jiménez. 

Reseña Crítica-Valorativa




DE LA MISERIA AL ÉXITO

Reseña de Vivir para contarla.

Bibliografía: GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. Vivir para contarla. 2ed, México, Editorial De bolsillo, 2002.PP.576

García Márquez, además de mostrar a grandes rasgos la vida política y social de la Colombia de la segunda mitad del siglo XX nos señala con nostalgia su pasado, sobrecargado de pobreza y belleza. La solidaridad de la familia, a partir de sus abuelos, los valores adquiridos en las escuelas de su infancia internado y donde por las noches existía el hábito de leer obras de la literatura universal en voz alta para todo el alumnado. La importancia de los valores humanos en un periodismo aprendido en las calles y en los sitios en donde se producía la noticia, la investigación para la realización de los reportajes. Todo aquello comparado con el periodismo híbrido que se dicta en las actuales Escuelas Universitarias de Periodismo, que por la insustancialidad de su contenidos, juegan en contra de los verdaderos valores de una sociedad armónica. A ello obedece el espectacular título de esta significativa novela: "Vivir para contarla".

Hasta hace cuarenta años no existía una profesión para aquellos con vocación para escribir y sobrevivir. Los que tenían vocación de escritores, tenía que abocarse al oficio no universitario del periodismo. En esta apasionante novela, "Vivir para contarla", García Márquez nos da a conocer en carne viva quiénes eran aquellos personajes que lo atrajeron a este oficio que terminó seduciéndolo totalmente porque estaba poblado por hombres cultos e idealistas de Colombia y cómo hizo abandono de su carrera de leyes, sin remordimiento alguno a pesar de que sus padres tenían puestas tantas esperanzas en el futuro abogado cuando tomaron conciencia de que habían engendrado a este hijo privilegiado para las letras y es súper importante esta parte de como el arriesgarte a hacer lo que verdaderamente te apasiona te conduce al éxito.
Ayuda a entender cuál fue el momento, el ánimo, la situación y emotivo de dieron origen a muchos de sus libros. Personajes inspirados en familia, amigos, enemigos, amores, desatinos, amantes etc. Una vez que vas leyendo o leíste otras obras de él, entiendes o relacionas un poco más este contenido de cuando te narra sobre situaciones que lo llevaron a escribir. Sin duda una guía para conocer no sólo de él sino también de sus obras completas. Pero nada más, en lo particular se me hizo muy pesada la lectura.

Por Carlos Aguilera.

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LA POESÍA EN EL RECUERDO

Reseña de Confieso que he vivido.

Bibliografía: NERUDA Pablo. Confieso que he vivido. España, 1974 Rústica, 511 páginas.

Confieso que he vivido es el título de un libro bajo el que se recogen las memorias de un gran poeta, escritor, senador y diplomático chileno Pablo Neruda (1904-1973). En el libro, Neruda hace un recorrido por su trayectoria vital utilizando de imágenes poetas que impactan por su profunda capacidad evocadora; los bosques de Chile, los fumadores de opio en Tailandia, la Birmania dominada por los ingleses, sus experiencias sexuales con todo tipo de mujeres en todo tipo de situaciones, las conversaciones entre el poeta y Ernesto Che Guevara , sus viajes a México y a la URSS, su consulado en España durante la Segunda República Española y su ardua labor tras el estallido de la Guerra Civil española para salvar de la cárcel y de la muerte represaliados políticos españoles embarcándolos en el Winnipeg rumbo al exilio en Chile...
Estos y otros sucesos se recrean con nitidez en la mente del lector gracias a la maestría del Premio Nobel de Literatura, que crea una atmósfera poética y sentimental que consigue despertar el interés del lector. Y como siempre repito, es impresionante la manera de escritura de Pablo Neruda.

Por Valeria Aguirre.

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EL PASO DEL TIEMPO AL SOÑAR

Reseña de Vivir para contarla 

Bibliografía: GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. Vivir para contarla. Barcelona, 2002 Mondadori, 579 páginas.

En este libro se plasma la memoria de los años de infancia y juventud, que con el tiempo, darían lugar a algunos de los relatos y novelas en la literatura en lengua española. Es una novela de la vida de García Márquez en la que aparecen personajes e historias que han estado en obras como "Cien años de soledad", "El amor en tiempos de cólera", "El coronel no tiene quien le escriba" o "Crónica de una muerte anunciada", con ellos se ven desde otra perspectiva sus memorias al leerlas. Pero también incluye muchas otras cosas. Nos hace seguir los primeros pasos de García Márquez en un mundo distinto al nuestro, el trabajo incansable en el proceso de redacción y corrección de La hojarasca, los diferentes escenarios de una juventud llena de burdeles, bailes y hoteles de mala muerte en Barranquilla, Cartagena de Indias y Bogotá. Y todo acompañado con reflexiones sobre el oficio de escritor.
Es una vida que se lee como novela y donde hay historias reales. Nos sorprende al comenzar cuando era niño, su inicio en esta vida. Un niño real, que en tenía un lugar secreto dentro de su casa. Me gustó porque habla de lo que fue su realidad, su familia, su lugar natal, sus seres cercanos, sus amigos. Haciéndonos saber todo lo que ocurrió en cada momento exacto y lo que sintió y pasó por su cabeza. La pelea de la diaria existencial entre una nostalgia y el paso del tiempo. Porque describe su vida y nunca había hablado así de él, habla sobre su trabajo al ser escritor y lo difícil que puede llegar a ser.
Es un libro con historias y anécdotas muy bellas y conmovedoras, por ejemplo: la infancia con su abuelo en el pueblo, los viajes infantiles llenos de travesuras, los días de clases. Además la relación con su padre Gabriel Eligio García, quien nunca entendió el gusto de su hijo por la escritura. Nos habla del tiempo de pobreza que le tocó vivir, su vida de reportero, su amor hacia la música, la poesía, el trabajo cultural, el cine, etc. Es una gran historia la cual hace que uno piense en lo rápido que el tiempo puede pasar y lo que debemos aprovechar las pequeñas cosas que la vida nos da.
Por Limairi Quintero.

domingo, 17 de junio de 2018

Reseña Crítica-Valorativa


Reseña de "Boy" 
    
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  Bibliografía: DAHL, Roald. Boy (relatos de infancia). Editorial Santillana. México D.F., 2014. Pp. 206.




Esto no es una autobiografía, es el relato de unas cuantas cosas que le sucedieron a Ronald Dahl durante su estancia en la escuela y después de salir de ella. Algunas son divertidas. Otras tristes. Las hay desagradables. Todas son verdad. Y algunas de ellas le inspiraron para contar fantásticas, divertidas y terribles aventuras.
El libro es una colección de recuerdos de la infancia y adolescencia del escritor. Nos narra episodios de todo tipo. Algunos son trágicos, como la muerte de su padre.
“Durante toda mi vida escolar me aterró el hecho de que a maestros y alumnos mayores se les permitiera herir literalmente a otros niños, y a veces herirlos de gravedad. No podía asimilarlo. Jamás he podido”.
También hay episodios divertidos, como los viajes a Noruega que representaban toda una aventura. Y detalles curiosos, como la descripción de las golosinas de la época: Para los niños todo es una aventura, y Roald consigue narrar sus recuerdos con la misma intensidad y emoción de un niño.
En el capítulo "La conspiración del ratón" te ríes primero, te horrorizas después, y en cualquier caso vuelves a tu infancia mientras lo lees. Está muy bien logrado. Algo que me ha gustado mucho es la descripción de su familia, tan unida. Es conmovedor el gran amor que sentía Roald por ella.
El libro está lleno de cartas originales que el autor escribía a su familia desde los diversos colegios que visitó. Y también de episodios violentos ocurridos en ellos. Imperaban los castigos físicos y las situaciones humillantes Pero no es un libro trágico. También hay episodios alegres, incluso en la escuela (como los que protagoniza el profesor Corkers).

 Recomiendo mucho esta lectura, porque toda la familia puede disfrutar y aprender con ella. La narración del día a día en una época donde no había televisión, el capítulo donde la hermana conduce su primer coche en una época donde los coches eran una rareza, la descripción de las islas salvajes de Noruega... hay muchos momentos tremendamente interesantes en esta novela. También incluye muchas fotos del autor cuando era niño, algo que a mí me ha encantado.
Por Luz Pérez Moreno.

Reseña Crítica-Valorativa


EL BARCO DE LA MORRIÑA.

Reseña de Boy (relatos de la infancia)


Bibliografía:
DAHL, Roald. Boy (relatos de infancia). Editorial Santillana. México D.F., 2014. Pp. 206.


“La nostalgia es un poco como el marearse cuando se va en barco. No sabe nadie lo terrible que es hasta que lo padece, y entonces lo siente uno por la boca del estómago y quisiera morir.”

-Roald Dahl.


En el año de 1920, sin duda nada era igual a lo que conocemos o hacemos actualmente. Roald Dahl nos lo demuestra en Boy; un libro que aborda los relatos más significativos en la memoria de este autor, quien ha dado vida a importantes libros infantiles como Charlie y la fábrica de chocolate.
A lo largo de sus páginas, Dahl confiesa por etapas sus aventuras; desde los 6 hasta los 20 años, entre ellas los días en que iba con sus amigos a la confitería, complots infantiles, así como los lugares y escuelas en las que estuvo interno. También menciona a las personas que, para bien o para mal, dejaron huella en su mente, tales como maestros y compañeros, incluso el prometido de una de sus tantas hermanas.
Gracias a que este ejemplar fue concebido, es posible conocer qué hizo a Roald Dahl ser Roald Dahl, y es muy probable que encuentres en estas hojas algunos porqués de los relatos que él creó. 
La vida de este autor te sitúa en el siglo XX, donde las cosas eran bastante distintas a las de ahora. Por ejemplo, los procedimientos médicos que Dahl tuvo que pasar en su infancia serían terroríficos para los niños de nuestro tiempo, e inaceptables por la medicina de ahora. De hecho, gracias a este tipo de relatos yo considero que los lectores tenemos más conciencia de que el mundo en el que vivimos nos ha facilitado la vida de muchas maneras: el transporte, los deberes y la escuela fueron de los aspectos más notorios de comparar.
Y ya que en esas andamos, refiriéndome a la última manera, pienso que Dahl es bastante explícito con la era de la educación en aquellos días, y no lo culpo. Es inevitable no sacar a flote la manera de enseñar, de castigar y de resolver los asuntos en aquellas escuelas inglesas a las que nuestro autor asistió. Sin embargo, gracias a que pasó por todo ello, hoy en día tenemos esos maravillosos regalos literarios y cinematográficos que muchos niños agradecimos en su momento, pues formaron parte de nuestra inocente infancia.
 Boy tiene la función de transportar a todo aquel lector cuya curiosidad se decida por él. ¿El destino? La vida de un niño que ríe, llora, juega, es castigado… y a su vez, la vida de un adolescente que desde lejos de casa tiene que lidiar con injusticias, dudas sobre su religión, sobre lo que es correcto; y que a pesar de ello, aún tiene espacio para la creatividad y el asombro de la vida.
Por Sandra Vergara.


sábado, 16 de junio de 2018

Artículo


31 DE MAYO: DÍA LIBRE DEL TABACO    


Para empezar, ¿Qué es el tabaco y cómo comienza todo?
Esta planta es la única que sintetiza y luego conserva en sus hojas secas un potente alcaloide, el cual recibe el nombre de nicotina y a su vez, proporciona el seudónimo a su género vegetal.
La planta de tabaco Nicotiana tabacum tiene su origen en la zona del altiplano andino, y llegó al Caribe unos 2.000 ó 3.000 años antes de Cristo. Cuando Colón llegó a América, la planta ya se había extendido por todo el continente; casi todas las tribus y naciones de América habían tenido contacto con el tabaco y tenían con él una relación más o menos intensa. El 28 de octubre de 1492 fue una fecha clave en la historia del tabaco. Colón y sus naves llegaron a la bahía de Bariay, en la costa noreste de la isla de Cuba, descubriendo a hombres y mujeres aspirando el humo de unos cilindros de hojas secas.
En su mayoría, el ser humano que fuma lo hace durante la etapa de la adolescencia, donde es muy fácil dejarse influenciar por amistades un poco tóxicas y que influyen a consumir este adictivo. Además, se ha comprobado que ellos son quienes suman más consumidores del tabaco; logrando así disminuir su tiempo de vida y por si fuera poco, el problema se agrava cuando llevan un estilo de vida poco sana.
Debido a todos estos problemas, la Organización Mundial de la Salud decidió fomentar la prevención del consumo del cigarro. Por ende, el 31 de mayo de cada año, la OMS y sus asociados celebran el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de poner de relieve los riesgos asociados con el tabaquismo, tanto para la salud como en otros ámbitos, y abogar por políticas eficaces para reducir su consumo. Es un día dedicado a promover el dejar de fumar, puesto que el tabaco ocasiona muchas enfermedades respiratorias, daña los pulmones, desarrolla el cáncer y puede afectar a los hombres logrando impotencia.
Por más mínimo que lo consumas, el tabaco logra daños directos al cuerpo, tales como:
·         Fatiga prematura.
·         Mayor riesgo de anginas.
·         Aumento de constipados.
·         Tos y expectoraciones.
·         Pérdida de apetito.
·         Alteraciones del ritmo del pulso.
·         Color amarillento de los dedos y dientes.
·         Mal olor que se desprende de la boca y del aliento.
Y tú ¿seguirías fumando?
                                                                      Por: Carlos Aguilera

Ensayo




VOCACIÓN VS REALIDAD

En la actualidad, de cada 10 estudiantes que entran a la universidad  sólo dos la están terminando, y si bien son muchas las causas que determinan que ocho de diez no concluyan su formación académica universitaria, uno de ellos es justo la parte de no tener la orientación y el descubrimiento de la vocación de una manera oportuna.
En efecto, la mayoría de las veces creemos que análogamente escogemos una pista libre para correr cuando lo que en realidad estamos haciendo es escoger una pista con vallas y obstáculos que tarde o temprano nos harán caer. Hoy en día aún se piensa que sólo por medio de una carrera los jóvenes podremos tener una vida de calidad; la sociedad lo cree y las personas que tienen este pensamiento más adherido son nuestros padres, las personas que juegan el rol de “guías” a lo largo de nuestro desarrollo.
Por mi parte, considero que no es necesario asistir a la universidad, sin embargo sí es necesario prepararnos. Pero como la mayoría optamos por elegir la universidad como medio de preparación, quiero abordar mis argumentos sobre por qué la mayoría de las veces equivocarnos de vocación es a causa de la sociedad.
En primer lugar, generalmente la información se nos brinda en el periodo en el que estamos estudiando la preparatoria, ¿por qué no en la secundaria? Desconozco a ciencia cierta la causa, pero en mi experiencia como estudiante puedo contar menos de cinco orientadores que realicen su labor efectivamente, algunos de ellos ni siquiera tienen la decencia de presentarse a la única hora clase que tienen por semana con los alumnos. Y por si fuera poco, dan a conocer toda la información de un jalón como coloquialmente se dice, lo que contribuye a que los estudiantes se saturen de tantas carreras de las que no saben exactamente en qué consisten.
Por otro lado, está la carrera que nos va a dar más dinero o la que a mi padre o madre le gustaría que estudiara. De acuerdo con reportes del Instituto en Investigación en Psicología Clínica y Social (IIPCS) y Vocación Central, institución que brinda servicios de orientación vocacional en México: entre 30 y 40 por ciento de los jóvenes mexicanos se equivocan de profesión. “Lejos de las aptitudes e intereses de un joven, la motivación resulta ser por cuestiones económicas, de prestigio o la presión de padres y amigos. No escogieron lo que querían, no identificaron al momento de estudiar que no era su vocación y entonces en algunos casos viene el abandono escolar” señala Ana Paula Rodríguez, directora de Vocación Central en el instituto.
En muchos casos, la Universidad es una excusa para ganar tiempo porque no sabemos lo que queremos en la vida, lo vemos como un rol que debemos tomar porque según la sociedad, aún estamos en la edad donde tenemos que inscribirnos a una escuela, no lo vemos tanto porque sea para prepararnos para un trabajo que probablemente tendremos toda la vida. Esas ideas influyen mucho también en sentirnos inferiores a quienes tienen una carrera, es decir, no optamos por una preparación técnica o por emprender una actividad económica simplemente porque si no es por el camino de la universidad, fracasaremos. Y esto resulta irónico cuando vemos cotidianamente a muchos licenciados laborando en un trabajo que no es afine a la carrera que estudiaron.
Otro de los factores por los que escogemos equivocadamente una carrera son los estereotipos o medios de comunicación, los cuales se han encargado de “vendernos”  ideas erróneas de lo que consiste una carrera. Creemos que sólo se trata de ciertos aspectos cuando en realidad abarcan otros de los que ni teníamos idea, y a la hora de estudiarlos decidimos que eso no es lo que nos gusta. “Muchas veces se interesan en cuestiones de tipo forense, por ejemplo, porque ven muchos programas relacionados con eso”, dijo Telma Ríos, experta en el tema de orientación vocacional.
También solemos limitar las carreras sólo por su duración, porque es una carrera para un hombre o para una mujer, porque es donde hay trabajo o porque es la que está en la universidad más cercana. Y al menos las personas que yo conozco que prefirieron elegir una carrera fundamentándose con cualquiera de esas razones, hoy en día no se encuentran estudiando o cambiaron de carrera. Escoger por razones como esas y no por lo que realmente nos gusta y en lo que somos buenos nos lleva únicamente a perder tiempo, perder esfuerzo y perder dinero pagando una carrera que a final de cuentas dejaremos trunca. "El único indicador que tengo para ser capaz y efectivo es hacer eso que me gusta, porque ahí es donde voy a poner todo lo mío, mi creatividad, mi mejor esfuerzo". En los intereses, en los gustos, está la llave de una elección gratificante". Afirma Omar Bertocco, integrante del Departamento de Orientación Vocacional de la Universidad Nacional de Córdoba.
En resumen, podemos decir que factores sobran para que un adolescente se confunda a la hora de tomar una decisión referente a su carrera, de la cual laborará el resto de su vida, pero afortunadamente existen muchas soluciones que podemos implementar para hacer una buena elección: los padres deben tener recursos y mente abierta para ayudar a sus hijos a descubrir desde pequeños su vocación, sus potencialidades y trabajar en ese camino, sea el que sea. Y también es importante trabajar en el autoconocimiento para evitar ser influenciados, así como en el autoestima para tener en claro la meta que pensamos alcanzar, sin desviarnos de ella. Después de todo, nadie más que nosotros seremos quienes vivamos ese plan de vida que elijamos.
Por Sandra Vergara.

BIBLIOGRAFÍA

Conversación


PLATICANDO CON LA NOSTALGIA

Les compartimos una pequeña charla que tuvimos con uno de nuestros compañeros de salón: su nombre es Carlos, tiene 17 años y al igual que nosotros, está a punto de egresar de la preparatoria.

Entrevistadora: ¿Cuál ha sido tu mejor momento en la prepa?

Carlos: Este, o sea este último semestre. Creo que ha sido el mejor porque empecé con un negocio llamado Cookie’s Charlie (vacila) y le confesé mi amor a una amiga y no sé (sonríe), me siento feliz, orgulloso de mí mismo, me siento súper querido no sólo por mi novia sino por mis amigas y hasta por personas que ni conozco que son clientes nada más.

Entrevistadora: ¿Quién consideras que fue tu mejor maestro? ¿Por qué?

Carlos: (Contesta sin pensarlo) Tengo 2: la profesora Mirna; ella tenía mucha fe en mí, una vez hubo un concurso al que fui a participar, estábamos en su coche en el Mercado Hidalgo, me compró un coco y me dijo que veía en mí un joven con mucho futuro y yo como “oww sí”,  y el profesor Meza; siempre tendrá un lugar en mi corazón, aunque no sea mi profesor de optativa. Siempre explicó muy bien, siempre me tuvo mucha paciencia y la verdad es un profesor que con una clase que diera yo le entendía.

Entrevistadora: ¿Cuál fue tu peor día en la prepa?

Carlos: Creo que cuando me pelee con mis ex amigos (hace una pausa), que según yo eran mis amigos y sí me dio mucho coraje, quería golpear a medio mundo pero no podía porque estábamos en la prepa y porque tengo una operación que me lo impide, eso sí fue uno de los peores días.

Entrevistadora: ¿Qué fue lo que más te gustó de la prepa?

Carlos: Mis amistades, mi crecimiento en la cocina porque dentro de la prepa estuve en Baja Terra, dentro de la prepa fue cuando comencé con Cookie’s Charlie, en diciembre hacía unas galletas de la patada, mi crecimiento…

(Entrevistadora: pero ¿dentro de la prepa...?) Lo que más me ha gustado de la prepa… (Toma unos segundos para pensarlo) los recesos; suena loco, los recesos, las horas libres. Era cuando estaba con mis amigas y desde antes de ustedes (refiriéndose a la entrevistadora), por ejemplo con Eliza: siempre escuchábamos sus bandas de rock-metal, me ponía sus audífonos y me recostaba sobre ella. Con Machol, hablábamos muy seriamente en los recesos y horas libres. En un receso conocí a Sandra, mi novia. Sí, los recesos.

Entrevistadora: ¿Cuál crees que fue la mejor actividad que ha hecho COBACH? ¿Por qué?

Carlos: El rally: lo amé, no es como que haya muchos. Porque nos unió mucho como grupo y fue muy raro porque no digo somos un equipo que no nos unimos pero somos un grupo que está mucho en sus “bolitas”, sin embargo ese día éramos una sola bolita.

Entrevistadora: ¿Qué extrañarás de la prepa?

Carlos: A mis amigas y al goldo (uno de sus amigos), pero sobre todo a mis amigas, mucho. No tienes una idea.

Por Limairi Quintero.

Exposición


EL ARTE COMO MEDICINA MODERNA

Cuando asistimos a la escuela, inevitablemente convivimos con otros jóvenes de nuestras edades, pero a pesar de que compartimos las aulas y se nos enseña lo mismo, no todos aprendemos de la misma manera. Esta vez queremos compartirles un texto sobre una de las posibles maneras de enseñar a un autista; una de las tantas “discapacidades” que padecen jóvenes como nosotros y que vale la pena conocer.
El autismo es un trastorno neurológico permanente del desarrollo que se presenta en los primeros 3 años de vida, el individuo que padece de este trastorno tiene la imposibilidad de relacionarse con el mundo exterior, tiende a hacer acciones de manera obsesiva como arreglar objetos de manera compulsiva o seguir rutinas muy específicas. 
Algunos de sus síntomas son: desinterés social con otras personas, o falta de atención al escuchar su nombre; suelen ser muy sensibles al tacto, por lo cual son muy poco tolerables al contacto físico; suelen tener también una gran sensibilidad auditiva, pero debido a su falta de conexión con la sociedad pueden mirar afectadas sus capacidades conductuales, sensoriales, e incluso motrices. 
Tiempo atrás se utilizó un método de enseñanaza para estas personas, basado en algunas técnicas conductuales tales como premios y castigos según su comportamiento, pero pronto se percataron de que no podían aplaudir o castigar a una persona por tener conductas inconscientemente diferentes a las nuestras. Los niños con esta diversidad funcional carecen de la capacidad para decodificar estos mensajes de comunicación y nosotros carecemos de la falta de entendimiento para comprender los suyos, ya que uno de los principales mitos sobre este padecimiento neurológico es que las personas con autismo no se comunican, pero la realidad es que sí lo hacen, solo que no cuentan con las extensas herramientas para realizarlo como nosotros, reemplazándolas por limitadas opciones como lo son los berrinches, gritos, llanto entre otras. 
Las personas con este padecimiento requieren de imágenes concretas y específicas para poder interpretar la situación del medio en donde se encuentran, por eso los expertos han propuesto el arte como una terapia neurológica, ya que el arte permite plasmar las emociones de una manera gráficamente sencillas y concretas que dan un significado a la idea. Según estudios realizados por Lorna Wing, psiquiatra muy reconocida en este aspecto, los niños con rasgos autistas tienen un déficit de imaginación sobre todo en los juegos simbólicos, ya que suelen ser muy literales y no entienden el sarcasmo, metáforas, doble sentido etc. Esto fue confirmado recientemente por el psicólogo Paul Harris, quien asegura que estos niños tienen en común una falta de creatividad, sobre todo a la hora de los juegos de rol, ya que no cuentan con el sentido de la ficción y les cuesta trabajo imaginar o crear realidades alternas a la suya.
Así pues, el propósito de la arteterapia es que estas personas a través de materiales artísticos plasmen esas emociones y puedan comunicarse a través de otro sentido. Por ejemplo en el auditivo: escuchar el sonido de los colores caer en la mesa, el sonido de los pasos al saltar, la música. En el tacto: tocar superficies suaves, ásperas, losas, frías, calientes, etc.
La importancia de la educación del arte como aspecto terapéutico en la actualidad es altamente reconocida ya que brinda a estos niños con una imposibilidad de comunicarse una manera factible de expresarse al mundo por medio de sonidos, texturas, imágenes, colores, olores etc.
Así que ya lo sabes, si conoces a un joven con autismo también conoces a un joven artista.

Por Claudia Jiménez.


Narración


EL CHICO QUE TRAJO EL VERANO.

Sonrió negando con la cabeza, secó mis lágrimas, me abrazó y limitó sus palabras a decirme que todo estaría bien.
La verdad, me levanté ese día por la mañana sin muchas ganas de seguir, la última semana había sido una de las más difíciles; mi mundo se había quebrado, aquel perfecto castillo de arena que había construido a mi alrededor se desmoronaba poco a poco, y yo sólo permanecía inmóvil frente a él, no podía hacer nada, había pedazos de mi corazón por todas partes, de mí, de lo que fui alguna vez pero que jamás volvería a ser.
Mi única amiga me había traicionado, me había clavado un puñal por la espalda; mi mejor amigo se había ido, acaudalado de una mentira que tontamente decidí creer. Lo más triste es que ambos eran felices y parecían no necesitarme, aparentemente yo los necesitaba más. Mis amigos me dieron la espalda, decidieron no creerme… El chico de ojos tristes me lo había quitado todo, se lo llevó sin importarle nada.
Era un día nuevo y no estaba lista para dejar mi cama todavía, para abandonar mis sueños en los que todo era mejor, así que sin pensarlo mucho me levanté; mis pies se movían, por inercia; mi corazón latía, aparentemente estaba viva, pero mi alma no estaba ya, no era yo, era un simple cuerpo reaccionando a las incidencias del momento. Me puse mi uniforme sin muchas ganas, me peiné un poco menos de lo usual, y me dirigí al baño a continuar con mi rutina de mañana; lavarme los dientes y la cara, pero me encontré con algo para lo que no estaba preparada. Al mirar en espejo mi cara llena de pequeñas, diminutas erupciones rojas, ¿han escuchado acerca de la gota que derramó el vaso?, pues esa fue la mía. Me sentía un monstruo, intenté no quebrarme, no llorar, pero era imposible romper algo que ya lo estaba. Escuche a mi mamá llamando la puerta del baño, me limpié las lágrimas, me enjuagué la cara y abrí con una sonrisa como las que pones cuando todo está mal, esa que no es más que una careta, un antifaz. Cuando me miró sólo se limitó a mover la cabeza y proporcionarme mi medicamento de la alergia, me subí al carro, y me coloqué los audífonos a todo volumen. En ellos, sonaba la canción “Dream” de Imagine Dragons.
No llores, no llores sé fuerte, sigue sonriendo. El viaje fue corto, no tenía ganas de bajarme del carro, ¿cómo lo iba a mirar a la cara?, le daba la razón de despreciarme, era horrible. El camino al salón fue eterno; los pasillos eran cada vez más largos, sentía la mirada de todos como si fuera un bicho raro. Me detuve unos instantes en el baño, me paré frente al espejo y los diminutos granos rojos ya no estaban, habían desaparecido. Me sentí aliviada pero eso no era lo importante, fue como el ibuprofeno; alivió mi dolor pero no lo curó, seguía allí, estaba sola. Continué mi largo camino por los pasillos y a punto de llegar al salón estaba un chico pequeño de estatura, pero alma grande, quien después sería mi compañero de aventuras, mi hombro para llorar, con quien sabría que podía contar siempre que lo necesitara. Cuando lo mire sonreí, pero sus ojos color Sol podían mirar a través de mi alma y notaron que a pesar de que el Sol iluminaba mi sonrisa, mis ojos eran inundados por una tormenta tempestuosa. No llores mantente fuerte, pero me fue imposible, sus labios pronunciaron la pregunta precisa que desató la catástrofe “¿está todo bien?” Quería decirle que no, que todo estaba mal, que estaba rota, vacía, sola; que vivía rodeada de hipocresía, que yo era una hipócrita por fingir una sonrisa donde no la había. Pero no pude, de mi boca sólo se escuchó el sonoro sonido de un “estoy bien”, pero mis ojos no pudieron ocultarlo; comenzaron a inundarse, y muy pronto liberé de mí toda la tormenta que venía cargando durante algunos meses.
Me abrazó y al hacerlo puso paz en donde no la había. Colocó el Sol que hace tiempo no encontraba, coloreó el arcoíris de nuevo, trajo a mi corazón el verano después de un largo invierno. Cuando me pregunto qué pasaba, no quise decirle lo que en realidad sucedía, así que me limité a mostrarle las embobecidas huellas de la alergia, solo sonrío y dijo que no pasaba nada. Yo sabía que no me creía, pero prefería fingir que sí para no desatar otra catástrofe.
Ese día estaba destinado al desastre desde el inicio, pero la vida se apiadó de mí y me envió un ángel que me ayudaría a salir: un mejor amigo, un hermano. Desde ese momento me di cuenta que nunca más estaría sola de nuevo, y que jamás volvería a sentir el frío del invierno, porque gracias a él, el verano estaba de mi lado.

Por Claudia Jiménez.

Descripción



EL ARTE DE CONOCER


Te conocí en la escuela, para ser exactos en tercero de prepa; yo no te buscaba y sin embargo te encontré; me pareciste simpático, de una estatura peculiar y un peinado anticuado; tu nariz tan bonita y alargada y no se diga esa sonrisa, que parece que canta. Me gustan tus manos como de porcelana, tu cuello con pequeñas constelaciones, tu cabello como la noche. Cuando te ríes, cuando te ríes es mi función favorita, porque disfruto observar cómo tus ojos se achinan, y cómo esas comisuras se forman por tus labios de manera angelical.


Me parece lo máximo tu personalidad: tan paciente, gentil, divertido, tan agradecido con la vida, y mira que es fácil adivinar si estás triste, feliz o molesto, porque tus cejas te delatan, tan arqueadas siempre que cuando frunces el ceño es fácil saber que estas disgustado.
Te conocí en la prepa y ni siquiera te buscaba, pero te encontré, y ahora no quiero que esos ojos color almendra se pierdan, pero si lo hacen, sin duda los buscaría.


Por Valeria Aguirre.